Agustina.jpg

Agustina Luna

Centro Flores

Al principio me llamó mucho la atención el método para meditar y lo que proponía. Quería estar más tranquila y encontrar paz interior.

 

A medida que fui meditando y limpiando mi mente me fui descubriendo. Aprendí muchas cosas, vacié muchas creencias que tenía arraigadas. Me enseñó a no tomarme las cosas de forma personal y a poder ser más libre de mis pensamientos.

Cada vez que termino de meditar me siento mucho más calmada y feliz. Gracias al apoyo y guía de mis asistentes me siento muy contenida y eso me impulsa a querer continuar este hermoso camino.

Mi ansiedad por querer que todo se logre inmediatamente podría haberme impedido meditar, pero al practicarla, obtuve paciencia, aceptación personal y hacia los otros. Pude entender cuándo un pensamiento es producto de mi ego y soltarlo; comprender con amorosidad que los problemas y condiciones que aparecen en mi vida son parte de mi mente, no son reales. También aprendí a ser más tolerante para con los otros.

Lo que me encanta de ser miembro de Meditación Argentina es el grupo, el centro en donde medito. También me alegra haber conocido, gracias a la virtualidad, a compañeros de otros centros hasta de Latinoamérica.

Las asistentes son muy dulces y ponen siempre lo mejor de ellas para hacerse entender y ayudarnos cuando nos cuesta algunas cosas

Los tres beneficios concretos que destaco son: paciencia, libertad y conexión.

Recomiendo esta meditación a todas las personas que necesiten bajar el estrés, conectar con uno mismo y descubrir el verdadero sentido de la vida, sin ansiedad, sin presión y sin miedo.